Salud digestiva: Ayudan a mantener el equilibrio de la flora intestinal, previniendo y aliviando problemas como diarrea, estreñimiento, síndrome de intestino irritable y otras alteraciones gastrointestinales
Fortalecimiento del sistema inmunológico: Incrementan la producción de inmunoglobulinas y linfocitos, protegiendo al organismo frente a infecciones y enfermedades inflamatorias
Prevención de enfermedades: Pueden ser útiles en la prevención y tratamiento de alergias, intolerancias alimenticias y algunas enfermedades autoinmunes