1. Para la salud del corazón
Uno de los principales objetivos de la quercetina es el control de las desviaciones en el funcionamiento del corazón y del sistema circulatorio: arteriosclerosis, hipercolesterolemia, hipertensión, tromboembolias, etc.
2. Quercetina como agente antiinflamatorio
La sustancia que nos ocupa es igualmente valorada en cuadros clínicos que se vinculan al sistema urinario, como puede ser la inflamación de la próstata y la cistitis intersticial (que afecta a la vejiga).
Asimismo, ejerce de paliativo de los síntomas que causa el virus del herpes. De modo adicional, se puede indicar que podría ser eficaz en el tratamiento del que se conoce como síndrome crónico de dolor pélvico, si bien esta información necesita de un mayor contraste científico.
Las que sí están testadas son sus propiedades antiespasmódicas y antiinflamatorias, no agotándose en el aparato excretor, manifestándose igualmente, aunque con intensidad menor en articulaciones (artritis), e intestinos (enfermedad de Crohn y colitis).
3. Para el árbol respiratorio
Los beneficios de la quercetina en el árbol respiratorio son también dignos de tener en cuenta. En esta línea, un estudio de laboratorio que culminó en 2013 le atribuye efecto broncodilatador. ¿La razón? Su poder para inhibir la enzima catalizadora de los mecanismos de la inflamación y el estrechamiento de los bronquios.
4. Para reducir los niveles de glucosa en sangre
La acción antidiabética de la quercetina es también sobradamente conocida, al amortiguar el temido daño renal que provoca la hiperglucemia.
5. Para combatir las infecciones
¿Sabías que los alimentos ricos en quercetina están considerados antibióticos naturales? Pues así es, constituyendo un notable estímulo del sistema inmunitario.
6. Quercetina como antioxidante
La quercetina tiene el poder de “echar el freno” al envejecimiento celular y, en coherencia con ello, al progresivo deterioro del organismo. En tal conglomerado, destaca por méritos propios su acción anticancerígena, estimulando el proceso que se conoce como apoptosis o “muerte de las células tumorales”.
Su potencia antioxidante ayuda a prevenir diversos cánceres, como el de próstata, colon, mama y piel.
7. Para el cabello
El flavonoide que estamos analizando estimula la nutrición del cuero cabelludo y del cabello desde el interior del organismo.
8. Para el estrés
El estrés es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Afortunadamente, los beneficios de la quercetina reducen la producción de cortisol por parte de las glándulas suprarrenales. El cortisol es la hormona desencadenante del mecanismo de defensa conocido como “síndrome de lucha o huida”, que debe su nombre al psiquiatra austríaco H. Seyle.
9. Para el control del sueño
¿No logras conciliar un sueño profundo y reparador? Entonces, puede que una excelente iniciativa para ti sea la de enriquecer tu dieta con productos vegetales que estén bien provistos de este flavonoide, por el hecho de que contribuye a optimizar los patrones de sueño, previniendo el insomnio.
10. Para las molestias de la menstruación
Cabe citar, igualmente, las extraordinarias propiedades y beneficios de la quercetina en relación con los problemas de la menstruación, propios del ciclo menstrual y que se concretan en dolores de tipo cólico y espasmos.
11. Para el estrés oxidativo
Los deportistas que se someten a grandes cargas de esfuerzo suelen terminar por padecer un incremento del estrés oxidativo y de los fenómenos inflamatorios. Ingerir quercetina compensa tales efectos negativos y minimiza los marcadores químicos de la inflamación, así como la generación de radicales libres.
12. Para retrasar el envejecimiento
La quercetina es un poderoso anti-aging. A estos efectos, baste decir que en Rusia está elevado a la categoría de sustancia antiedad per se, lo que le ha valido el título de “Russian rejuvenator”.
13. Para luchar contra la sarcoidosis
La sarcoidosis es una enfermedad grave que suele cursar con inflamación del tejido pulmonar, ganglios linfáticos y piel. .
14. Quercetina para las alergias
La quercetina (beneficios) ayuda a combatir los molestos síntomas de las reacciones alérgicas, que suelen concretarse en un festival de estornudos, lagrimeo, eczema o urticaria.